30 años de la tragedia de Chernóbil

A través de la historia de la humanidad varios accidentes nucleares de grandes consecuencias han tomado lugar en diferentes partes del mundo: Mayak en 1957 o Three Mile Island en 1979, con unas magnitudes de 6 y 5 puntos respectivamente en la escala INES, pero el más grave de todos ha sido el Accidente de Chernóbil.

El 26 de abril de 1986 la ciudad de Chernóbil en Ucrania sufrió lo que hasta la fecha es considerado como uno de los mayores desastres medioambientales de la historia. Para dicha fecha la central nuclear de la ciudad se encontraba realizando un experimento que ocasiono el sobrecalentamiento de uno de los reactores de la planta y una posterior explosión la cual libero una increíble cantidad de materiales tóxicos y radioactivos que causo la muerte inminente de 31 personas, dejando alrededor de 116.000 más afectadas.

El accidente nuclear catalogado como el más grave de todos los tiempos con una escala de 7 puntos (la mayor en la escala INES) dejo a más de 13 países afectados por la contaminación y cerca de 7 millones de personas vivieron en lugares de alta radioactividad.

Hoy, 30 años después de semejante evento el lugar es completamente inhabitable, su aspecto fantasmagórico causa espanto con solo visualizarlo, la maleza ha crecido y se ha apoderado de las construcciones, los objetos abandonados de aquellos que habitaban el pueblo están completamente carcomidos por el tiempo, el panorama parece sacado de una película de terror. Pero esta característica le ha dado a Chernóbil un atractivo especial.

Cientos de personas visitan la ciudad anualmente para realizar un recorrido guiado por las ruinas, el cual comienza en la estación de ferrocarril de Kiev, para luego llegar al punto de control de Ditiatki, allí se puede visualizar la enorme carretera que conduce a los primeros edificios de la ciudad, luego encontraremos el monumento a las víctimas de del evento; El Ángel de la Trompeta seguido por un cementerio simbólico en memoria de los lugares desaparecidos por la tragedia.

El recorrido continúa por un sendero que dirige a la central nuclear y permite visualizar el enorme reactor 4 junto con el número 5 y 6 que nunca fueron terminados, a las afueras de la planta nuclear se puede observar un monumento a los trabajadores que murieron en aquel desastre y la construcción de un sarcófago que cubre el reactor 4, para evitar la emisión de contaminación de este hacia la superficie.

El destino final de este recorrido es la pequeña ciudad de Prípiat, siendo una de las más afectadas por la explosión, esta ciudad está completamente deshabitada, es como si sus habitantes hubiesen desaparecido de un día para otro y el cielo se hubiese olvidado de esta.

Para terminar, cabe resaltar que la visita a la ciudad está autorizado únicamente a ciertas agencias que cuentan con los permisos necesarios, cualquier otro tipo de acceso está prohibido.

Autor entrada: Seguro para Viaje

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